Proceso

Jima_400x400_Revancha Molienda_400x400_Revancha Fermentacion_400x400_RevanchaEl proceso de producción comienza con un espécimen de Agave Azul Tequilana Weber de 6 a 8 años de madurez, cuidadosamente seleccionado, que será cosechado con una técnica llamada ‘jima’, que consiste en cortar el agave con una herramienta llamada ‘coa’ de manera que su cabeza o ‘piña’ se recoge para llevarla a cocer.

El cocimiento de las ‘piñas’ llevará a la conversión de sus carbohidratos en azúcares, que en dicho estado estarán completamente disponibles para su fermentación. Además, el procedimiento las suavizará, para facilitar la extracción de los azúcares. El horno utilizado suele ser de ladrillo, y alberga las ‘piñas’ entre 50 y 72 horas; si el proceso se realiza en utensilios de acero, entonces dura una menor cantidad de tiempo: entre 9 y 15 horas.

El paso siguiente comienza con la disposición del agave cocido en pequeños trozos, que después serán sometidos a la molienda que extraerá sus mieles. El ‘mostro fresco’, forma en que se conoce a los jugos recién extraídos, se va a fermentar.

Con el uso de levaduras, comienza la fermentación que transformará el mencionado ‘mosto fresco’ en ‘mosto muerto’, con lo que se transformarán los azúcares en alcohol.

Lo que sigue es la destilación, que se lleva a cabo en alambiques de cobre o acero; también se puede realizar en torres de destilación continua. El proceso se hace dos veces: la primera se llama ‘destrozamiento’, la segunda, ‘rectificación’. Despues de eso, el líquido resultante ya puede ser considerado tequila blanco.

En el caso de los tequilas reposados o añejos, hay un paso intermedio: la maduración, ésta se lleva a cabo en barricas de roble blanco.

Finalmente, el tequila se filtra y se envasa, para que esté dispuesto a su compra y posterior degustación.

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Tequila Revancha, para disfrutar el mejor juego de la vida!